Y, hablando de vampiros, os hablaré de uno televisivo que me tiene loca últimamente, se trata del protagonista de True Blood (traducida en España como "Sangre fresca"), una serie de vampiros de la que sólo he visto dos capítulos, hasta dentro de unos minutos, que veré el tercero, pero que ya me ha enganchado. Para que sepáis más de la serie os voy a poner un enlace a la entrada de su blog que dedicó mi amiga Lola a esta serie http://churromediamanga.blogspot.com/2008/12/soy-adicta-la-sangre.html . Lola es es una gran entendida en TV y además solemos compartir gustos, así que estoy de acuerdo en todo lo que dice. Lo único que yo añadiría es que le noto un cierto olorcillo a Anne Rice y sus "Crónicas vampíricas", será por lo de la temática de vampiros y porque se sitúa en Nueva Orleans aunque las historias no sean iguales. Para mi que los guionistas han leído la serie de libros de Rice, como he hecho yo, del primero al último y es que una tiene sus vicios ocultos y medio inconfesables con respecto a la lectura y de vez en cuando caigo en libros de dudosa calidad literaria pero que me gustan por las historias que cuentan.
Como normalmente me gusta ilustrar los post con alguna imagen y no me hice ninguna poniendo cara de "son las ocho de la mañana, tengo frío y hambre y me estás sacando la sangre de mis ocultas venas mientras pienso en cosas surrealistas y cuento tonterías que, inexplicablemente, te hacen mucha gracia" os dejo con una del prota de True Blood, Stephen Moyer, la primera vez que aparece en la serie, con una de esas miradas que a mi me hacen temblar las piernas ¿Hay algo más irresistible que una mirada intensa? (pienso en voz escrita)

Hola Sra del Barrio Tomillo jajaja
ResponderEliminara mi se me enreda en mi cabellera enrulada un murcielago, y puedo llegar a infartarme Mar, es el animal al cual mas miedo tengo...se me erizo la piel!!!
besos
Qué frases... uf. Otra vez yo, leyéndote. Que no podía ser de otra forma.
ResponderEliminarMe quedo con tu visión versada de los hechos literarios y musicales. También por los que me queden por descubrir. Tus verbos, en carne viva, crecen, se multiplican y nunca mueren, como los vampiros. Bueno, seguro no hay crucifijo ni estaca de madera ni ristra de ajos que acabe con ellos.
Y tu frase licenciada "pienso en voz escrita", aún acaricia mis pilares literarios.
Que por cierto, intenté buscarte en el facebook, y te encontré. Y quise agregarte como amiga, por aquello de los cantautores amigos y etcéteras varios, pero no me dejó el sistema. Creo. Supongo volveré a intentarlo.
Sigo siguiéndote...
Mario Castillo.