miércoles, 13 de mayo de 2009

Antonio Vega y su viaje a las estrellas


"Yo nunca me he ido. Siempre he estado aquí y sigo estando" (Antonio Vega)

La gente que deja huella nunca se va del todo, por eso a Antonio Vega le encontraremos escondido detrás de cada verso que cantó, de cada nota que salió de su guitarra.

Tantas veces estuvo en la frontera que cuando el viernes un amigo me dijo que estaba muy grave pensé que sería una más. Pero sucedió como en el cuento, hubo tantas falsas alarmas que en el momento más inesperado el lobo llegó de verdad y se llevó a dentelladas la vida del hombre de rostro eternamente melancólico. Y a los que le queríamos aún sin conocerle se nos encogió el corazón, porque se nos había olvidado que son los malos los que nunca mueren, que la buena hierba se suele ir demasiado pronto.

Yo no conocí a Antonio personalmente, por eso tal vez mi imagen no se corresponda a su realidad, pero creo que su rostro huesudo y triste reflejaba una lucha interior más acusada aún que sus problemas de salud. Mi imagen de él se asemeja un poco a un poeta maldito del Romanticismo, borroso tras las brumas del opio, inteligente, extremadamente sensible y absolutamente genial.

Aunque los medios de comunicación no dejan de recordar que fue un icono de los años 80, de la "Movida", Antonio fue mucho más que eso, no fue un hito que se quedase acotado en esos años ni mucho menos. Hasta el último momento ha seguido haciendo canciones, con esa capacidad que tenía de remover nuestros corazones con su música.

Puede que ahora esté sentado en una de esas estrellas que tanto le gustaban, observando con una media sonrisa la expectación que ha ocasionado su muerte y como se permiten hablar de él tantas y tantas personas que nunca le comprendieron.

Como pequeño homenaje una canción que nunca me canso de escuchar, en la versión que más me gusta


Allá donde estés, sé feliz.

*No puedo poner la procedencia de la foto porque no recuerdo exactamente de donde la saqué, si alguien quiere reivindicar su autoría sólo tiene que decirlo

1 comentario:

  1. Tengo la misma imagen de él que tú, idéntica. Yo ni sabía que estaba ingresado y ayer me quedé helada al enterarme. Qué pena, de verdad. Siempre hacía que me estremeciera. Es imposible olvidarle, siendo como es parte de nuestra vida, mas allá de Nacha Pop. Lo echaremos mucho de menos.

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