lunes, 29 de septiembre de 2008

La muerte del "indomable" que hizo leyenda

Estos días son un poco tristes para todos los aficionados al cine del mundo. Se ha muerto uno de los más grandes actores que han existido. Se ha muerto, además, el que era el ejemplo perfecto de como se puede ser famoso hasta lo indecible, buenísmo actor, rico, guapo a más no poder y sin embargo gran persona. Una leyenda dentro y fuera de la pantalla. Una estrella del cine que no se dejó "domar" por el tipo de vida predominante en Hollywood
Cuando era muy jóven, en aquellos tiempos en los que no podías poner "Paul Newman" en Google para ver millones de fotos suyas porque no existía ni internet, yo tenía una foto grande suya parecida a esta que he puesto. No sé si la compré o me la regalaron, pero sé que estuvo colgada en la pared de mi cuarto, luego decoró una carpeta y después, cuando la carpeta murió de puro vieja, la foto volvió a rondar de un lado para otro, exenta ya de su carcel de forro transparente. Estoy segura de que si rebuscase mucho mucho hasta podría aparecer en algún cajón de esos donde se guardan las cosas que queremos que siempre se queden con nosotros porque les hemos cogido cariño. Mi yo adolescente miraba esa fotografía y me parecía que Paul Newman era el colmo de la perfección masculina y, por extensión, ningún chico con los ojos menos azules, era digno de mi atención. Después, con el tiempo, mi gusto fue encaminándose por otros derroteros en los que la perfección "paulnewmaniana" no era lo más deseable ni buscado por mi en los hombres, menos mal, porque algo así es difícil de conseguir. Ahora me parece demasiado perfecto su rostro en esa fotografía como para encontrarle absolutamente irresistible, demasiada calma traduce su mirada para mi, demasiada frialdad su rostro de estatua. Y aún así, si alguien me preguntase el nombre de un actor guapo, su nombre sería de los primeros que vendrían a mi cabeza. Muy grande hay que ser para parecer digno incluso comiendo cincuenta huevos duros del tirón.


Y por todo eso, el día que me enteré de su muerte, se me escapó una lagrimita

3 comentarios:

  1. A mí me empezó a gustar más cuando comenzó a envejecer, con esos personajes llenos de sorna, de inteligencia que solo dan los años de vida. Ahí nos enseñó sus perfecciones y sus debilidades, y era imposible no adorarle.
    Se le va a echar tanto de menos...
    (No fuiste la única que soltó una lagrimilla)

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  2. El sábado dieron por la tele una de las películas que más me gustan, creo que el título es "Al caer el sol". Ya está mayor, pero está impresionante con Susan Sharandon y Gene Hakman.

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  3. una estrella mas en el cielo...

    Salu2

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